Paterna del Campo (Huelva)
3500 habitantes
Página web »
PATERNA DEL CAMPO, UN ENCUENTRO ENTRE LA CAMPIÑA Y LA SIERRA
Al Este de la Provincia de Huelva, y en los confines de la Comarca Condado-Campiña, en una elevada altura, se haya situada la Villa de Paterna del Campo, dominando su fértil campiña y su frondosa serranía.
Su término Municipal posee una extensión de 131 Kms2.. Junto a pueblos vecinos como Manzanilla, Escacena y Castilleja del Campo, es heredera del pasado histórico del “Campo de Tejada”. Todas su riqueza, cinegética y minero primero, y agropecuaria después, han supuesto que este lugar haya sido lugar atractivo para el asentamiento de diferentes culturas a lo largo de la historia.
Historia : Antigüedades y Hechos Históricos del Campo de Tejada y de la Villa de Paterna del Campo.¬
Al Este de la Provincia de Hue1va, y en los confines de la Comarca Condado-Campiña, se halla situada Paterna del Campo en una elevada .a1tura, dominando por su parte norte su fértil campiña y su frondosa serranía.
Su término municipal posee una extensión de 131 Kilómetros cuadrados, limita al Este con el de Escacena del Campo; al Sur con los de Manzanilla, Villa1ba del Alcor y la Palma del Condado; al Oeste con el de Niebla y al Norte con el de Berrocal. Geomorfológicamente está dividido en tres zonas, una primera donde se encuentra el núcleo urbano, compuesto fundamenta1emente por materiales sahe1ienses (Mioceno) que configuran un paisaje alomado con altitud que ronda los 180 metros. A continuación, en dirección E-W, se forman dos franjas paralelas, una constituida por margas miop1iocénicas atravesadas por multitud de arroyos que desembocan en e1 Arroyo de Tejada, denominado como Río Hardachón en las cercanías de su desembocadura en el Guadiamar; otra más estrecha formadas por arenas, areniscas, conglomerados y calizas de edad viudoboniense (Mioceno). La zona norte-noroeste, la de mayor altitud, con a1titudes que rondan los 400 metros, está constituida por materiales del Pérmico y del Carbonífero (conglomerados y vulcanitas). Esta última zona está atravesada por los arroyos que forman la cuenca del Río Corumbe1.
Paterna del Campo, juntamente con las poblaciones vecinas de Manzanilla, Escacena y Castilleja del Campo, son las eternas herederas del pasado histórico del Campo y Sierra de Tejada, antigua comarca comprendida entre el Condado de Niebla y el Aljarafe Sevillano. Su riqueza cinegética y minera primero, y agropecuaria después, supuso desde un primer momento, un lugar atrayente para el asentamiento de las diferentes culturas, que a lo largo de los siglos, pasaron por sus tierras.
Es 1a prehistoria 1a primera que nos corrobora esta hipótesis. Varios materiales de cantos ta11ados, encontrados en las cercanías de la Aldea de Tejada, que aunque con poca representatividad por la escasez de éstos, nos permite establecer la existencia de unos primeros pob1amientos en la etapa paleolítica. ¬
Es la introducción de la metalurgia en la economía del hombre, 1a que va a dar 1ugar a una nueva etapa de nuestra historia, la Edad de los Metales. La riqueza mineral del Campo de Tejada, servirá de atractivo especial para la consolidación de asentamientos en épocas ca1co1íticas. Evidencias de ello la tenemos en yacimientos como el de la Cruz del Aguardo (Paterna), en el que aparece en superficie abundante material cerámico de su fase plena. De su fase final es también la cerámica campaniforme, hallada a las afueras de la actual población de Paterna del Campo, correspondientes a varios enterramientos y fechadas entre el 1.500-1.400 a.C., 10 que nos permite establecer una primera cronología de esta población.
El desarrollo de la metalurgia va a permitir el inicio de la nueva etapa del hombre, la Edad del Bronce. Es en esta etapa cuando se comprueba un aumento de la actividad socio-económica en el Campo de Tejada, sobre todo en la cuenca del Rio Corumbe1, donde algunos yacimientos mineros como los Aure1es, el Cejo, Barbacena, Casa Alta, Mina Trinidad, del Carmen, la Viguera, Zahoní, los Enjambres, Almendril1os, Arrayadas, Indiano, la Completa, las Navas, Cinco Bocas, Huerto Tío Mateo, la Cueva del Monge, la Caná, Chorrito, los Patos y la Cañá Hila, empezaron a ser explotados. Explotación que continuó y se potenció en los siguientes periodos de nuestra história antigua. No obstánte, este medio económico se completaba con actividades agrícolas y ganaderas de poblados situados en la campiña, perpetuando anteriores núcleos calcolíticos. Las manifestaciones más sobresalientes de esta etapa las encontramos en, 1as tumbas en cistas de la Huerta Dilan ( Escacena ), San Salvador, los Almendrillos y los Alferez (Paterna).
Coincidiendo con el periodo del Bronce Final, en los comienzos del primer milenio antes de Cristo, empieza a desarro1larse en toda Anda1ucía un importante cambio cu1tura1 y económico, influencia fundamentalmente por las expediciones coloniales que desde el Mediterraneo oriental realizan Fenicios y Griegos, lo que da lugar a la formación de la civilización tartésica.
E1 Campo de Tejada no es ajeno a este movimiento, s u riqueza en metales y su riqueza agropecuaria, fue foco de atracción para estos pueblos y el establecimiento de relaciones comerciales propició que en la segunda mitad del primer mi1enio antes de Cristo, se revitalizara la zona formándose nuevos poblamientos como los de Castildostía (Manzanilla-Paterna), Viquera y Antujena (Paterna) y los del Cerro de la Matanza y Tejada la Vieja (Escacena). Es Tejada la Vieja (Tucci Vetus), por sus características constructivas, fuertemente amurallada y casas bien construidas, centro neuro16gico y comercial de la zona. Fue habitada desde fines del siglo VIII a.C, desarrollando una intensa actividad econ6mica, participando indirectamente de los cambios que se fueron desarrol1ando en el ocaso de 1a cu1tura tartéssica en la segunda mitad del siglo VI a.C. y que desembocaron en la transformaci6n de esta sociedad en la turdetana.
Es durante la etapa turdetana, a mediados del siglo IV a.C., cuando se produce la decadencia de la ciudad de Tejada la Vieja, impuesta quizás por las nuevas condiciones de comercio y de po1itica general del nuevo poder cartaginés, herederos del imperio comercial fenicio. El abandono o traslado de esta entidad de pob1aci6n hacia zonas más acorde a las nuevas circunstancias, ubicados en la campiña, sobresaliendo y constituyéndose como cabecera de la comarca la ciudad de Tejada la Nueva, como se la conociera en los siglos posteriores a la conquista cristiana.
Como ocurriera con otras culturas, los mú1tip1es recursos econ6micos ofrecidos por el Campo de Tejada, fue pronto evidenciado por el nuevo poder de Roma tras su conquista de la zona y la expu1si6n de los cartagineses. Identificada la ciudad con el nombre de ITUCI, por la aparici6n en sus inmediaciones de monedas con esta acuñación. L a existencia en e1las de símbolos puramente semitas, evidencian sus raíces púnicas y desde luego el ser de cierta entidad como para tener ceca propia. La romana ITUCI ha deponerse en re1ación con los ataques 1usitanos a1 Valle del Guadalquivir, desde la Beaturia Cé1tica, siendo atractiva la 1oca1izaci6n de la Ituca, Tuca o Buccia en dicha ciudad.
Otras fuentes romanas, como el Itinerario de Antonio y los más antiguos ge6grafos, como To1omeo, también la identifican con el nombre de TUCCI, quinta mansión a partir de la desembocadura del Anas (Guadiana) en la calzada romana que llegaba a Ita1ica y Emerita.
Durante la romanizaci6n se convirtió en una ciudad dotada de buenos servicios pub1icos, con calles paralelas y grandes edificios, siendo amura1lada aprovechando 1as fa1das de la colina donde se asienta. Ciertas tradiciones sevi11anas medievales 1a hacen patria de la Emperatriz Pompeya Plotina, esposa del Emperador Trajano.
La toponimia viene también, por su parte, a corraborar la intensa romanización de esta comarca. El origen de la mayoría de las poblaciones actuales de la comarca, se debe a la existencia en época romana de villas o granjas en el mismo lugar, cuyo señor o possessor le daba el nombre. Así, de esta época arrancan algunos topónimos, como los de Escacena (de Scatus), Tujena (de Tulius) o Paterna (de Paternus).
La cristianización y el dominio Visigodo, de cuyos fenómenos históricos también se conservan huellas epigráficas, como las habidas en la propia Tejada o la cercana población de Paterna, no trajeron transformaciones materiales de base a la comarca, sino posiblemente, solo cierto apagamiento de su producción con la disminución de las salidas de sus productos para la exportación y los reajustes derivados de su adaptación a una nueva situación económica.
La conquista musulmana del Campo de Tejada debió producirse verosi1mente antes de cum p1irse el primer año de la invasión junto con Sevilla y sus alrederores, y de una forma definitiva después de la insurrección cristiana de las zonas situadas entre Sevilla y el Algarve portugués, en el año 713, por las operaciones militares de Abd-al-Aziz, hijo de Muza.
Dentro de la tendencia general de la aristocracia árabe, que venía a1 frente de los contingentes invasores, a establecerse o bien en las ciudades más importantes o bien en los campos más ricos y próximos a aquellas, el Campo de Tejada fue zona de e1ección por todas las conocidas circunstancias, que en ella concurrían.
Conocida la antigua Tucci, en época musulmana, como Talyata pronto se convirtió en cabeza del Iqlim al-Basal ante las exigencias de la nueva administración y por encontrarse en el camino del Rifaq que unía Sevilla con Niebla, le permitió que fuese escenario de importantes hechos históricos, pues la condición agrícola de la ciudad no parecía destinada a figurar en 1as crónicas . Fue en TALYATA donde se enfrentaron 1as tropas gubernamentales del Gobernador de Sevilla, Musa b.a1-Asi, en tiempos del Emir ‘Abd Allah, y los bereberes de Mérida y Medellín, que habían sido llamados por Kuraib b.Utman. También fué en est a ciudad, donde sufrieron una definitiva derrota los Machus (normandos), un martes del mes de Rabi del año 229 (843 d. C), por las tropas de Saíd b.Rustum, tras éstos haber -saqueado ¬en varias ocasiones Sevilla y la propia TALYATA.
En el año 541 (1.146 d.C.) fue sometida Talyata a los almohades y a su General Barraz. Durante este periodo se reconstruyen sus murallas, disponiéndose a todo su 1argo de fuertes torres cuadradas y macizas. Fue también durante esta época, cuando se produce uno deflos hechos más sonados de que fue escenario Talyata. Corría la Yumada I del año 622 (mayo-junio de 1.225), cuando los musulmanes sevillanos sufrieron una gran derrota en 1as 11anuras de Talyata, de manos de los cristianos del Algarve, dirigidos por el Infante D. Alfonso de Molina, convirtiéndose la batalla en una de las últimas de los almohades en la península. Algunos cronistas cifran en veinte mil los sevi1lanos muertos o hechos cautivos. Aún en 1a actualidad es conocido el lugar como el “cerro de la matanza”.
Ignorándose como y en qué fecha pasó Talyata a manos cristianas, fue sin duda poco después de Sevilla, en el reinado de Fernando III, aunque continuara bajo mandato de un reyezuelo almohade llamado Hamet, que permaneció como señor tributario.
La no observancia del vasallaje que dejó San Fernando y una posible sublevación de los moros de Talyata, propició la primera acción militar del Rey Alfonso X en 1.253 tras su llegada al trono, asediando y conquistando la ciudad, sin mucha resistencia por parte de este reyezuelo que pasó junto con sus gentes a África. Dándole el sabio Rey el lugar y su término a la Ciudad de Sevilla por sus propios.
La que había sido cabecera de una amplia comarca durante la época musulmana, tras la conquista cristiana, entro en fase de decadencia. La insalubridad del terreno, las nuevas causas político-económicas establecidas con el desplazamiento hacia el mediodía del tráfico económico, al no necesitar de las preocupaciones militares de antaño, hizo que la población se dirigiera a zonas próximas de mayor altitud y cercanas a las nuevas vías económicas, confirmándose así las poblaciones de Manzanilla, Casti11eja , Escacena y Paterna, sus a n ti g u a s alquerías.
Fué esta última, conocida hasta época medieval como Paterna Fábula, aldea de Tejada y al poco tiempo de Sevilla, año 1.291, por privilegio del Rey Sancho IV, denominado “El Bravo”, otorgándole el título de Villa e incorporándola bajo la autoridad y señorío de Sevi11a , manteniéndole una estructura de poder local propio de los concejos del alfoz. Posteriormente, cuando se despobló definitivamente Tejada en el primer tercio del siglo XVI, se empezó a llamar con el dictado del "CAMPO", nombre común a los lugares vecinos, como Escacena y Castilleja, porque el campo y sierra de Tejada se repartió, entonces entre ellos.
El periodo bajo-medieval representa para Paterna del Campo, una profunda transformación, encontrando su tierra realenga los cauces propicios para su desarrollo, con aumento demográfico notable, principalmente propiciado por movimientos migratorios de la sierra, sustentando en una estructura económica campesina bastante equilibrada, con unos niveles de prosperidad muy superiores a la media de las zonas rurales del alfoz sevillano.
Los siglos posteriores, sin embargo, va a cambiar la situación, ya que la grave crisis económica de finales del siglo XVII que pesaba sobre la ciudad de Sevilla, y las también empobrecidas arcas del Rey Felipe IV, hacen que el 1 de enero de 1.649, éste decidiera vender las alcabalas primero y posteriormente el 31 de marzo de 1.660, la jurisdicción, señorío y vasallaje de la Villa de Paterna del Campo, perteneciente hasta ese momento a la tierra realenga de Sevilla, a D. Luís Federighi y Fantoni, Aguacil Mayor de la Ciudad y Caballero de la Orden de Calatrava.
La posesión de 1a vi11a de Paterna del Campo por un señor jurisdiccional que no era el monarca ni el consejo sevillano, produjo en un principio recelo entre la población, recelos que se fueron disipando por las nuevas perspectivas económicas que se presentaban, sobre todo por la ampliación de sus dehesas y de sus tierras, aunque esto fuera en detrimento de las poblaciones circundantes, y sobre todo de Berrocal, provocando numerosos pleitos por usurpación de tierras, pleitos que comenzarán en 1.660 y aún no habían finalizado a mediados del siglo siguiente. Sea como fuese, lo cierto es que por Real Despacho de 3 de Julio de 1.690, se había creado en la persona de Antonio Federigui y Solís, Veinticuatro y Alcalde Mayor de Sevilla y Caba11ero del hábito de A1cantara, el Título de Primer Marqués de Paterna del Campo, fórmula de vinculación de la familia f1orentina-sevillana con el señorío.
La quiebra económica de la familia Federigui a principios del siglo XVIII, produce la pérdida de la Jurisdicción, Señorío y. Vasallaje de la villa, tras serle arrebatada en concurso de acreedores, y asignada por una ejecutoria del Consejo el 18 de marzo de 1.720 a la Hermandad de las Benditas Animas y Señor San Onofre, sita en la Casa Grande de Sevilla, como administradora del Patronato de Catalina de Armas Sotorripa, primer acreedor de dichos señores. Convirtiéndose en esos momentos dicha Hermandad, en Señor Jurisdiccional de Paterna del Campo. Los Federighi siguieron ostentando el título de Marqueses de Paterna del Campo, pero habían dejado de ser señores jurisdiccionales.
Las buenas perspectivas observadas por la población paternina en los primeros años del señorío, se irían convirtiendo en desilusión al transcurrir de los años, al comprobarse la penuria económica que se abatía sobre ella, debida, en parte, a los continuos cambios en los dueños del señorío. Esto motivó a que se intentara por el Consejo de la Villa, la compra de su propia jurisdicción y vasallaje en 1.727, cosa que no llegó a realizarse.
Las continuas pérdidas económicas que a la Hermandad de las Benditas Animas y Sr. San Onofre le producía la tenencia del Señorío, hizo que lo pusiera a la venta en varias ocasiones, hasta que el 22 de Diciembre de 1.743, es adquirido por un comerciante de la carrera de Indias, D. Diego Joseph Fernández de Miranda y Gómez Hidalgo, IIQ Marqués de Premio Real, junto con la alcabala, vasallaje y jurisdicción de la misma.
Con la Constitución de las Cortes de Cádiz en 1.812, se disuelven los señoríos jurisdiccionales. A partir de esta fecha, al igual que en otros muchos lugares, Paterna recobra su identidad municipal. Sería en tiempos de Fernando VII, en el trienio Constitucional de 1.820-1.823, cuando se lleva a cabo en España la organización de partidos judiciales, que con pocas modificaciones, llega hasta nuestros días. Se crea por esos años, el Partido Judicial de la Palma del Condado y se adscribe a él Paterna del Campo, junto con los diez municipios que configuran actualmente, Almonte, Bollullos, Rociana, Villarrasa, Manzanilla, Escacena, Chucena, Hinojos, Villalba del Alcor y la propia cabecera, la Palma. Más tarde el Real Decreto de 27 de Enero de 1.822, crea en España la división administrativa en provincias, de neta inspiración francesa y poco después el Ministro de Fomento, D. Javier de Burgos, dejaba hecha la división definitiva en provincias, que nos llega hasta hoy, con el célebre Real Decreto de 30 de noviembre de 1.833. Se había creado la Provincia de Huelva y a ella se adscribe definitivamente el partido Judicial de la Palma del Condado y, lógicamente, la Villa de Paterna del Campo.
Clima y Economía.
Con un clima propio mediterráneo, con temperatura media anual de 17,2 C y una pluviometría media anual de 600L/m2., aproximadamente; permite un tipo de economía eminentemente agropecuaria. Con cultivos como el algodón, el trigo el girasol, la remolacha y el olivar coexistan dentro del término con espacios forestales dominados por el eucalipto y matorral. La ganadería, con una importancia relativa dentro del contexto económico del Municipio, se desarrolla en la crianza de ganado ovino y porcino, fundamentalmente, aunque en menor medida también destaca el vacuno, caprino y equino. Estas posibilidades agrarias del medio, han contribuido a la aparición de un movimiento cooperativo importante como fórmula asociativa de los productores agrícolas.
Riqueza Cinegética
Ofrece también nuestro término municipal una frondosa y bella serranía, con una riqueza forestal y cinegética importante, en torno a la cuenca del rio Corumbel y en la que se han ubicado varios cotos de Caza Menor y Mayor, destacando los de La Asociación Cinegética Paternina, La Acebuchoza, Rio Agrio y La Encinita, en los que se permite además de la caza del conejo, la perdiz, el zorzal, la liebre, la caza de venados, jabalíes, gamos, muflones, etc.. Por nuestro término se accede también al Coto Nacional de Caza La Pata del Caballo. Todos ofrecen unas interesantes rutas para su recorrido a pié, en cicloturismo, a caballo o en vehículos todoterrenos.
Aldeas
Paterna del Campo, cuenta con una población de 3.764 habitantes, reconocida en la comarca por su abierta hospitalidad hacia el visitante, siendo su gentilicio Paterninos que se reparte entre el núcleo urbano principal y el enclave de la Aldea de Tujena con 32 moradores, cuyo genticilio es Tujeneros.
Gastronomía
Siguiendo las peculiaridades de la zona, la gastronomía de Paterna se basa sobre todo en la excelente materia prima que dan sus fértiles campos, sus bosques y dehesas. Destacan por el tipismo las migas, la caldereta, el gazpacho, los tostones y, como no, los potajes de garbanzos. En cuanto a la repostería, los roscos de vino y huevo, tortas de pan y de manteca, torrijas, pestiños, piñonates, petacas y ejuelas. También es importante y es destacable la elaboración de productos derivados del cerdo, como son las chacinas y jamones.
Artesanía
La artesanía de Paterna es fiel a la tradición y además introduce nuevas técnicas que posibilitan la mejora de sus productos. Así ocurre, con los talleres de forja, carpintería artística, fabricación de muebles, la cestería de caña y el mimbre existentes. El bordado y la imaginería son otras de las actividades artesanales de la localidad.
Folclore
El folclore paternino ha sabido desarrollar su propia idiosincrasia, caso los cantes y bailes propios, cuyos orígenes se pierden en la leyenda, de las Peteneras Camperas, cuya derivación fonética las ha llevado a llamarse “peteneras”, diferentes, aunque con matices parecidos a las existentes en Cádiz o Almería.
Fiestas.
De sus festejos y tradiciones hemos de destacar, en primer lugar, su Semana Santa, en la que salen a la calle, en los desfiles de penitencia del Jueves Santo que realiza su Estación de Penitencia la Hermandad Sacramental de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor. Hermandad formada a mediados del presente siglo, tras la unificación de dos antiguas cofradías, Gran Poder y Veracruz.
El Viernes Santo, realiza en su madrugada la Estación de Penitencia la Ilustre, Venerable y Antigua Hermandad Servita y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro de Cristo en su Misericordia y María Santísima de los Dolores en su Soledad. Fundada la Cofradía en la segunda mitad del siglo XVI, ha perdurado desde entonces hasta nuestros días. En 1.763 se organiza en su seno la Orden Tercera de los Siervos de María, conformándose como Hermandad Servita más antigua de la diócesis de Huelva e inicio de movimiento servita en Andalucía. Destaca en la noche del Viernes Santo, su Estación de Penitencia que tiene su salida a las 9 de la noche, donde se puede contemplar sus extraordinarios pasos de Cristo y de Palio, verdaderas joyas de esta población..
Otras fiestas son las de San Isidro Labrador se celebran en la Aldea de Tujena, el Domingo más próximo al 15 de Mayo, con romería hacia la ermita del santo y la participación de todos los agricultores del contorno. Entorno al 16 julio, la Festividad del Carmen que incluye una solemne procesión y que tiene sus orígenes en la presencia carmelita en Paterna. Desde el siglo XV tiene hermandad la Virgen de las Virtudes, patrona de la villa de Paterna y que celebra su festividad el 15 de Agosto. Días después, el 24 de dicho mes, se celebran las Fiestas Patronales de San Bartolomé y a la procesión de Santo Patrón acuden todos los vecinos en una celebración tradicional, son las fiestas oficiales del Ayuntamiento.
Otra de las fiestas de gran interés y esplendor en el municipio es el Corpus Christi. Se engalanan calles y balcones para la procesión del Santísimo. En Paterna procesiona una magnifica custodia de plata del XVIII.
Fiestas destacables de interés turístico
La gran belleza y el esplendor de la Exaltación de la Santa Cruz tiene un punto especial en Paterna. Hasta dos capillas se han levantado para acoger las Cruces de las dos hermandades, La Santa Cruz de la Victoria de Cristo y la Santísima Cruz de Abajo que celebran en los primeros fines de semana de Septiembre sus fiestas con procesiones y el tradicional Romerito de extremada belleza y colorido, en su caballistas y carrozas. Se completa esta festividad con exhibiciones de “enganches de jerezanos”, “ofrenda floral” y desfiles de Bandas de Música y Militares como “La Legión”, entre otras actividades.
Actividade lúdicas.
Las actividades culturales, deportivas y de ocio están presente durante todo el año destacando la Semana Cultural que se celebra durante el mes de Abril y las Fiestas Patronales en el mes de agosto. Todo un variado programa de actos, con actuaciones teatrales, cine, conciertos, etc. La Plaza de Toros Manuel Gómez Ortega “ El Tiri”, ofrece festivales taurinos en estas fechas. También, durante la época estival, las pistas polideportivas y la Piscina Municipal acoge innumerables competiciones deportivas y de ocio.
Patrimonio artístico, religioso y arqueológico
*IGLESIA PARROQUIAL DE SAN BARTOLOMÉ.-
Es conocido que durante la dominación musulmana, tuvieron estos en Paterna una gran mezquita, con su correspondiente alminar. Después de la conquista de ésta por el Santo Rey D. Alfonso X, se erigió la Iglesia Parroquial de San Bartolomé en el mismo sitio que ocupaba la mezquita, siendo realizada una gran remodelación de la misma, años más tarde. Las obras que cambian la dirección norte-sur, por la de este-oeste, propia de los templos cristianos, aprovecharon la antigua mezquita en su mayor parte, como igualmente su atalaya, construyéndose tres naves largas y totalmente abovedadas. Destaca de la Iglesia Parroquial la torre-fachada, constituyendo el primer cuerpo la llamada Puerta del Perdón, que está realizada en ladrillos vistos y posee arcos apuntados con cuatro arquivoltas que arrancan de la línea de imposta realizada en piedra. Su segundo cuerpo con arquerías de arcos ciegos lobulados y de ojiva túmida acentúan el mujederismo de origen.
El terremoto de 1.755 la destruye parcialmente, procediéndose a su reconstrucción al siguiente año, siendo dirigidos los trabajos por D. Pedro de Silva, Maestro de Obras de Arquitecturas y Aparejador Mayor del Arzobispado de Sevilla.
En 1.934 volvió a ser destruida por un incendio, siendo reconstruida nuevamente, conservándose en su forma hasta nuestros días.
*ANTIGUA IGLESIA DEL CARMEN.-
Corresponde a la antigua Iglesia del Convento de los Carmelitas Descalzos de Paterna del Campo, ubicada en la Plaza de los Padres. En la actualidad sólo se conserva parte de la fachada de dicha iglesia. Fue construida en 1.696 y se encuentra en mal estado de conservación.
*CASTILLO DEL ALPIZAR.-
Corresponde a la antigua fortaleza árabe, distante a media legua de la población, de origen presumiblemente almohade. El cuerpo del mismo lo forma una edificación de planta cuadrada, con patio de armas central y cuatro torreones flanqueados en sus vértices.
Después de la reconquista y en el repartimiento que se hizo de la comarca, fue adjudicada a D. Juan Mathe de Luna, Camarero Mayor de Sancho IV. A partir de entonces pasó por diferentes dueños, hasta que el 7 de agosto de 1.516 fue vendida al Almirante y Virrey de las Indias, D. Diego Colón, junto con la Villa de la Palma.
*RUINAS DE TEJADA LA NUEVA.-
Antigua fortaleza yerma de presumible origen púnico, alcanzó gran esplendor en época romana y musulmana, llegándose a despoblar a mediados del siglo XVI.
Encontrándose cruzada la ciudad, en la actualidad, por la línea divisoria de los términos de Paterna y Escacena del Campo, sólo se conserva de su antiguo esplendor, parte de la muralla que la circundaba. Bien asentada sobre la colina donde se ubicaba, se comprueba en los lienzos de muralla que prevalecen la existencia de dos etapas constructivas. La más antigua es indudablemente romana, y puede seguirse fácilmente el paso por el opus caementicium, que aflora de trecho en trecho. Por el lado noroeste, podemos recorrer un largo tramo de muro y torres construidas con hormigón revestido con opus quadratum de grandes sillares con anatnyrosis estrecha que produce un fuerte almohadillado rustico. La segunda etapa del amurallamiento de Tejada puede datarse en época almohade, cuando la ciudad sufrió numerosos ataques. Se aprovecha el trazado romano montándose sobre él una cerca de tapial, armada con palos de gran altura.
También destacan en la ciudad los restos de una piscina natatoria romana, correspondiente sin duda a una gran casa o villa romana, y que en la actualidad es conocida como la Fuente de los Frailes.
*LA FONTANILLA.-
Fuente artificial de agua situada a las afueras de la población, a unos quinientos metros, de origen árabe. Construida con el sistema de irrigación, por medio de quanát, técnica iraní consistente en una canalización de agua subterránea conectada a un pozo de succión.
Está construida toda ella en ladrillo. Tiene forma de un templete abovedado con bóveda esférica, soportado por cuatro arcos de medio punto.
*CASA CILLA DE PATERNA DEL CAMPO.-
Ubicada en la antigua calle de la Carrera, es en la actualidad la Casa Rectoral. Fue comprada por el Deán y Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla el 13 de agosto de 1.770, para su utilización como Casa Cilla, donde recoger el diezmo eclesiástico de dicho Cabildo.
*ACUEDUCTO ROMANO DE ITÁLICA.-
En una plazoleta de la Barriada de la Colina Verde de Paterna del Campo, se ha reconstruido, a base de colocar las piezas provenientes de un hallazgo arqueológico, un tramo de la conducción de agua que llevaba la misma desde las fuentes del Alpizar hasta la ciudad romana de Itálica. Hallazgo producido al realizarse labores agrícolas en el sitio por donde transcurría el mencionado acueducto, en un lugar muy cercano a la también ciudad de Tejada la Nueva (ITUCI).
La tubería está formada por dieciocho piezas cúbicas, de aproximadamente 80 centímetros de lado, y que se encuentran empalmadas y ahuecadas unas con otras. Tipo de piezas muy usados por los romanos para dar presión.
Guarda bastante semejanza con los acueductos de Cádiz, de Pompeya y la conducción de agua de Jerusalén, ya que su construcción es de idéntica factura.
*CAPILLA DE LA SANTA CRUZ DE LA VICTORIA.-
Ubicada en la calle Andalucía, es propiedad de su Hermandad. Destaca en ella su arquitectura barroca y su decoración interior, realizada por artista local, Francisco Llonís, siendo realizada en 1.987. Posee en su bóveda pinturas murales de gran belleza y magnifica realización, obra del pintor malagueño Antonio Segovia Fernández. La Cruz es de plata, realizada en los talleres sevillanos del orfebre Manolo de los Ríos.
*CAPILLA DE LA SANTÍSIMA CRUZ DE ABAJO.-
Se encuentra en la calle Francisco Mendoza de nuestra localidad, recoge a la Santísima Cruz de Abajo, talla de madera dorada de una gran brillantez. Destaca su decoración interior.
*CAPILLA DE NUESTRO PADRE JESÚS DEL GRAN PODER.-
Anexa al Templo Parroquial, se encuentra en la antigua calle de la Carrera. Construcción de estilo neoclásico. Alberga la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, abra anónima realizada tras la remodelación de un Cristo resucitado existente en la población de gran antigüedad.
*OBRAS DE ARTE RELIGIOSO DE PATERNA DEL CAMPO.-
Las obras de arte existentes en la localidad están reflejadas en la imaginería de la Iglesia Parroquial de San Bartolomé de nuestra localidad y que pertenecen a las distintas Hermandades y Cofradías que se encuentran establecidas en la misma.
Destacan por su antigüedad las imágenes de:
- El Santo Cristo de la Misericordia, crucificado de estilo gótico del segundo tercio del siglo XVI, de autor anónimo sevillano seguidor de Jorge Fernández, presumiblemente atribuido a Bernardino Ortega. En la antigüedad se veneró en la capilla del Hospital de la Misericordia de esta localidad, siendo procesionado en la actualidad en el Paso del Santo Entierro de Cristo, en la noche del Viernes Santo, por la cofradía de dicho nombre.
-Imagen del Patrón San Bartolomé, talla de Jerónimo Hernández, maestro de Martínez Montañez del año 1.569. Sale procesionalmente en la tarde del 24 de Agosto.
Además existe otra imaginería contemporánea, debida a la perdida de imágenes en el incendio de la Iglesia Parroquial a mediados del presente siglo y de la que cabe destacar:
- Imagen de la Virgen de los Dolores en su Soledad, obra del escultor sevillano José Sanjuan Navarro de 1.935, propia de su Cofradía.
- Imagen de la Virgen del Carmen, obra de Antonio Castillo Lastrucci de 1.954, propia de la Hermandad de dicho nombre.
- Imagen de la Virgen del Mayor Dolor, obra de A. Eslava Rubio de 1.956, titular de la Cofradía de dicho nombre.
- Imágenes de Ntras. Sras. la Virgen del Rocío y la Virgen de las Virtudes, obras del imaginero local José Guzmán Vázquez de los años 1.971 y 1.985, respectivamente.
Realizado por : Francisco A. Garrido Sauro.-
E_mail: pacogarridosauro@gmail.com