Fiestas de San Juan
28 de Junio a 3 de Julio
Las Fiestas de San Juan o de la Madre de Dios comienzann el miércoles posterior al día de San Juan (a no ser que San Juan caiga en miércoles o jueves, que entonces comenzarían en esos mismos días). Los Sanjuanes se caracterizan por sus tradiciones que giran en torno al toro como símbolo del solsticio de verano. Son días en los que Soria no duerme, en los que se mezclan usos y costumbres con la juerga y el desmadre más impresionante. Todos los días merecen la pena porque cada día es diferente. Miércoles de Pregón, Jueves la Saca, Viernes de Toros, Sábado Agés, Domingo de Calderas y Lunes de Bailas con el Adiós, adiós. Si has conocido San Fermín, la Vaquilla de Teruel, los Sanlorenzos de Huesca, no debes dejar de sanjuanear en Soria.
Programa
* PROGRAMA DE UNA EDICIÓN ANTERIOR *
(Hasta disponer del nuevo nos da una idea de los actos que se suelen hacer)
Miércoles el Pregón
Primer día de las fiestas de San Juan, la más importante de las celebraciones que tienen lugar en la provincia de Soria, donde el pregón da el pistoletazo de salida. Esta fecha, víspera del Jueves La Saca, se añadió por primera vez en el año 1956. Todas las Peñas desfilan hacia la Plaza Mayor, donde ya se agolpan miles de sorianos deseosos de que se inicien las fiestas. Después el desfile de la banda, los Jurados y las Peñas, con su característico serpenteo, se dirigen a la Alameda de Cervantes para de escuchar las primeras sanjuaneras, protagonizadas por la Banda de Música de Soria. Los Jurados seleccionados para componer y leer el pregón lo hacen desde uno de los balcones del Ayuntamiento, apoyados por los cánticos de apoyo y alegría de toda la gente congregada en la plaza. En la tarde de ese mismo día el ayuntamiento da una Cena de Gala para todos los jurados.
Jueves la Saca
El origen de La Saca se remonta al siglo XVI, con la instauración oficial de las corridas de toros en 1574, consiste en la traída de los toros desde los corrales de Valonsadero hasta los encerraderos en la Plaza de Toros. Antiguamente, los encargados de traer los toros, eran los "Cabañeros" del Barrio Las Casas. Los toros eran conducidos desde Valonsadero por las Camaretas al Cañuelo, por la Huerta de la Muerte, atravesaban el Barranco de los toros y entraban en la ciudad por la Puerta de Valobos, rodeaban la iglesia del Espino y por la Calle del Pósito llegaban a la Plaza Mayor donde eran encerrados en los toriles situados tras el Arco del Cuerno, por el cual los toros volvían a salir a la plaza en las corridas. Se tiene constancia de la saca que se efectuaba durante las fiestas de Santiago, patrón de los Doce Linajes, que se efectuaba con gran número de caballistas a tenor de las cuentas en las que se reflejaban hasta 400 y 600 garrochas. La construcción de la Plaza de Toros y la inauguración de la Carretera de Burgos modificó substancialmente las características de la Saca pero la convirtió en un acto popular. En la Reforma de las Ordenanzas de 1914, se instaura la celebración de una capea de vaquillas cedidas por los proveedores de los toros o por la Sociedad de Ganaderos Sorianos.
Es una de las estampas más bellas de las Fiestas de San Juan. A las doce del mediodía, los novillos, que se encuentran en Valonsadero, son guiados por caballos y sanjuaneros de a pie a la plaza de toros de Soria "La Chata". El recorrido se realiza en dos etapas: primero se conducen los novillos desde los corrales de Valonsadero a la Vega de San Millan, situada a la entrada de Valonsadero; y luego a las tres de la tarde se sueltan de nuevo para llevarlos ya a la plaza de toros. Un centenar de caballistas y todos los mozos que quieran ayudar se encargan del recorrido de unos seis kilómetros. Últimamente ha habido problemas por las motos que se meten también a guiar a los toros. La gente joven suele acudir de "empalmada" al monte y durante todo el día hay una gran caravana de coches desde Soria a Valonsadero.
Viernes de Toros
Antes de la construcción de la Plaza de Toros, las corridas se celebraban en la Plaza Mayor, habilitándose por el Ayuntamiento unos burladeros y gradas de madera desmontables que se guardaban en los almacenes de Pósito y así lo recogen las Ordenanzas de 1540: “Que el viernes después del día de San Juan, de Junio, que es el día de dicha fecha en cada año, sa hayan de correr e corran los novillos de las Cuadrillas en lugar e donde e de la manera que se solía hacer, …”. En 1853 se inicia la construcción de la Plaza de Toros en el emplazamiento del antiguo Convento de San Benito, tradicionalmente relacionado con la celebración de las Calderas.
Los doce novillos con su cachirulo, uno para cada Cuadrilla, se lidian, por la mañana seis y por la tarde los otros seis, en una festejo taurino muy poco ortodoxo, con el callejón abarrotado de público e incluso algún que otro personaje en el ruedo. Las puertas de la plaza abiertas, para todos, para el forastero y para el que entró en fiestas. Multitud de mozos disfrazados llenan el ruedo entre toro y toro y los alrededores de la plaza están colapsados de gente. Gaiteros y charangas alegran cada novillada. Es una estampa de plaza de toros de España, que jamás borrarás si la has visto una vez.
Sábado Agés
Tradicionalmente por la mañana del sábado se corrían los toros enmaromados por las calles de cada Cuadrilla, al igual que el día anterior, hasta darles muerte frente a la casa del Mayordomo o Jurado. Posteriormente el Toro Enmaromado sólo se corría el sábado, tras ser lidiado y banderillado el viernes en la Plaza, de donde era sacado a primeras horas de la mañana por mozos y mozas y de cada Cuadrilla. La suspensión que ya intentaría en 1791 Carlos IV y con poesterioridad numerosos gobernantes, se llevó a cabo en 1908 por Orden del Ministro de la Gobernación Sr. De la Cierva que precisó de la autoridad del Alcalde Don Ramón de la Orden para que surtiese efecto. En 1947 y 1948 las calles de Soria verán nuevamente correr los toros enmaromados en número de dos cada año, como un efímero resurgir del elemento más característico de las Fiesta.
Actualmente por la mañana se reparte a los vecinos en los locales de cuadrilla la "tajada", que es un trozo de carne fresca del novillo de la Cuadrilla que ha sido toreado el día anterior. Por la tarde se realiza la subasta de los despojos del toro en los doce barrios: cuernos, cabeza, patas, lomos e incluso botas de vino decoradas que llegan a obtener grandes pujas. Humor del bueno, vino a raudales, alegría, bailes charangas y gaiteros con sanjuaneras animando la subasta. Cómo ya forma parte de la cultura popular, las tajadas a mayor y menor precio aparecerá destacada dentro de los libros de cuadrillas de una manera especial. Por la noche en la Alameda de Cervantes, el parque conocido más popularmente como La Dehesa, se quemarán la primera colección de Fuegos Artificiales.
Domingo de Calderas
El Domingo de Calderas sigue manteniendo vigentes hasta el principio del siglo XX los aspectos tradicionales de la antigüedad, consistentes en la preparación y repartimiento de las Calderas, el Santo Oficio y la procesión de los Santos Titulares de las Cuadrillas. Posteriormente se modificarían los actos trasladando la procesión de los Santos y el Oficio a la mañana del Lunes de Bailas. Por la tarde, desde 1935 se celebra corrida de toros y verbenas por la noche.
Gente de toda la provincia viene a disfrutar del día grande de las Fiestas, por la mañana se reparte en cada cuadrilla un trozo de carne de toro cocida, un chorizo, una barra de pan, un huevo cocido y una botella de vino. A las once de la mañana se realiza un desfile de cada una de las Cuadrillas desde la Plaza Mayor a la Alameda de Cervantes (la Dehesa) exhibiendo las Calderas, que son unas cacerolas que llevan carne de toro, pollo o gallina (según la cuadrilla de la que se trate) huevo y chorizo, y que se adornan con flores y motivos sanjuaneros. A su paso por la Ermita de la Soledad reciben la bendición para ir a situarse a la espera de las Autoridades. El repartimiento de la Caldera ha sido sustituido por pinchos y viandas preparadas por la Jurada. Al término, las Calderas vuelven al Ayuntamiento.
Lunes de Bailas
Durante la mañana del lunes, se celebra la magna procesión de todos los Santos Titulares de las Cuadrillas, que congregados en la plaza Mayor parten, hasta la ermita de la Virgen de la Soledad donde se celebra la misa y antiguamente la Virgen Blanca, Patrona de la Fiestas, recibía homenaje del resto de los Santos de Cuadrilla, Jurados y Cuatros. El homenaje es hoy, tributado en la plaza Mayor excepto por el Salvador y la Virgen de La Mayor, de igual rango jerárquico que la Blanca. Esta procesión, reinstaurada en 1939, venían a sustituir a la procesión de los Santos Titulares que se efectuaban hasta 1893 el Domingo de Calderas. Tras el homenaje a La Blanca, los Patronos de las Cuadrillas, portados por los Cuatros y con el Jurado al frente recorren las calles de la demarcación de las mismas saludando a todos los vecino. Es una procesión seria y las charangas en vez de tocar sanjuaneras como el Domingo de Calderas tocan melodías sacras pero justo después de pasar por delante de la Virgen, vuelven a entonar las sanjuaneras y se lleva a los Santos bailando.
El lunes siguiente con la sombra de las Calderas y otras viandas se celebraba una romería a las Eras de Santa Bárbara, romería que se suprimiría en 1891 al venderse las mismas. Hasta el siglo XV, al menos se celebraron también romerías el martes y el miércoles a San Polo y San Juan de Duero con la particularidad de ser exclusivas de hombres y mujeres respectivamente. En las Ordenanzas de 1899 se indica como emplazamiento para celebrar la fiesta de las Bailas la Dehesa de San Andrés (Alameda de Cervantes). Aunque la Reforma de las Fiestas de 1914 dice: “La fiesta de la Bailas, tan divertida en tiempos y ahora tan decaída, se efectuará en la tarde del lunes en la Alameda de Cervantes y en la noche en este paseo tendrá lugar la segunda verbena con cuyo festejo terminarán las fiestas”, ya en 1911 resurge la romería a San Polo a propuesta del Jurado de la Blanca que es la que finalmente se celebra. Por la tarde se baja hasta la pradera de San Polo junto al Duero a merendar y bailar. Todas las charangas de las peñas se colocan mezcladas unas con otras y una cadena humana de peñistas multicolor los escuda del resto de sanjuaneros para que puedan tocar sin percances la canción del Lunes de Bailas durante todo el recorrido desde la Plaza Mariano Granados hasta la Plaza Mayor primero y tras el descando hasta la Pradera de San Polo donde se celebra la fiesta de "Las Bailas". Por la noche y tras los Fuegos Artificiales los sorianos y sorianas cantan en la Plaza Mayor el emotivo "Adiós, adiós San Juan".